El Instituto Nacional de Seguridad e higiene en el trabajo de España tiene redactadas normas de seguridad muy didácticas y completas que pueden ser aplicadas en la industria y la construcción. En esta oportunidad transcribimos la NPT 322.
Introducción
La existencia de
calor en el
ambiente laboral constituye frecuentemente una fuente de problemas que se traducen en quejas por falta de confort, bajo rendimiento en el trabajo y, en ocasiones, riesgos para la salud.
El estudio del
ambiente térmico requiere el conocimiento de una serie de variables del ambiente, del tipo de trabajo y del individuo. La mayor parte de las posibles combinaciones de estas variables que se presentan en el mundo del trabajo, dan lugar a situaciones de inconfort, sin que exista riesgo para la salud. Con menor frecuencia pueden encontrarse situaciones laborales térmicamente confortables y, pocas veces, el
ambiente térmico puede generar un riesgo para la salud. Esto último está condicionado casi siempre a la existencia de radiación térmica (superficies calientes), humedad (> 60%) y trabajos que impliquen un cierto esfuerzo físico.
El riesgo de estrés térmico, para una persona expuesta a un
ambiente caluroso, depende de la producción de
calor de su organismo como resultado de su actividad física y de las características del
ambiente que le rodea, que condiciona el intercambio de
calor entre el
ambiente y su cuerpo. Cuando el
calor generado por el organismo no puede ser emitido al ambiente, se acumula en el interior del cuerpo y la
temperatura de éste tiende a aumentar, pudiendo producirse daños irreversibles.
Existen diversos métodos para valorar el
ambiente térmico en sus diferentes grados de agresividad.

Para ambientes térmicos moderados es útil conocer el índice PMV, cuyo cálculo permite evaluar el nivel de confort o disconfort de una situación laboral (1).
Cuando queremos valorar el riesgo de estrés térmico se utiliza el índice de sudoración requerida, que nos da entre otros datos, el tiempo máximo recomendable, de permanencia en una situación determinada (2).
El índice WBGT (3), objeto de esta Nota Técnica, se utiliza, por su sencillez, para discriminar rápidamente si es o no admisible la situación de riesgo de estrés térmico, aunque su cálculo permite a menudo tomar decisiones, en cuanto a las posibles medidas preventivas que hay que aplicar.